13 de febrero de 2017

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Rankeando Municipios

La semana pasada salió una nota donde se mencionaba que el Gobierno Nacional está trabajando en un Ranking Municipal, para evaluar las gestiones municipales con la idea de darle impulso a los intendentes para mejorar la administración.

Este ranking generó inquietudes en intendentes propios como ajenos. ¿A qué se debe este control? ¿Y la autonomía municipal?. La idea oficial consta en premiar a los buenos gestores e incentivar a los otros a que sigan el ejemplo, y también que la plata no se vaya a lugares que no deberían.

Pero hablemos un poco más del Ranking. ¿Porque un Ranking? Los rankings pueden ser de gran utilidad para establecer comparaciones a partir de diferentes elementos de juicio. En este caso, entre municipios. Donde los encontraremos ordenados y puntuados de acuerdo a diferentes variables. Buena parte de quienes toman decisiones se ayudan de los rankings que existen. ¿O nunca fueron  de vacaciones basándose en el ranking que tenía el destino asignado por otros viajeros?

Las variables a rankear por el Gob. Nacional en principio serían cinco: situación fiscal, porcentaje de presupuesto municipal que se dedica a las obras públicas, porcentaje de ejecución presupuestaria, porcentaje de empleados con respecto a la población y accesibilidad de la información pública (transparencia). Podríamos decir que estas variables entran en un Eje de Gobernanza.

Metiéndome un poco más de lleno en el tema considero que sería una excelente herramienta para poder medir gestiones, analizar puntos de partidas y evolución. Nada raro. Un poco de control y datos certeros no le hará mal a ningún intendente.. creo.

En cuestión esta iniciativa, debería ser progresiva. Entendiendo el universo de los 2296 municipios argentinos distribuidos a lo largo y ancho del país. Entendiendo también que el municipio es la primera ventanilla de reclamos, donde los vecinos tienen el primer contacto con la gestión, y donde la mayoría de las veces el intendente tiene todos estos datos en la cabeza pero no están a disposición del público en general.
Municipios del País. Fuente: Min. de Modernización de la Nación.
Ya existen metodologías armadas con ejes e indicadores progresivas para evaluar. Una de ellas es la Iniciativa de Ciudades Sostenibles y Emergentes del Banco Interamericano de Desarrollo. En la misma se utiliza una herramienta de diagnóstico de evaluación rápida para identificar los retos de sostenibilidad de una ciudad, donde se los prioriza para ejecutar distintos planes de acción. Lo que hace versátil e innovadora a esta iniciativa es que posee un dashboard donde puede verse toda la información recopilada para evaluar y comparar con otras ciudades.

Los casos que más me gustan son aquéllos en los que participa la ciudadanía. Uno de ellos y el más desarrollado a mi parecer es la iniciativa ¿Como Vamos? en Colombia. Una iniciativa que nace con el propósito de generar información confiable, imparcial y comparable en torno a temas de ciudad, calidad de vida y participación ciudadana. Al mismo tiempo persigue el desarrollo de gobiernos efectivos y transparentes, así como de ciudadanos más informadas, responsables y participativos.

Esta iniciativa se replicó en otros países y ha sido referente para ejercicios similares en Brasil, Argentina, Chile y Perú. En el caso de Argentina, las ciudades que llevan adelante esta iniciativa son: Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Rosario, San Martín de los Andes y Santa Fe.

Con datos certeros e información, se podrán rever políticas públicas, ver que funciona y que no, que cambios pueden aplicarse para mejorar y sobre todo se acabarían acusaciones sin fundamentos en bocas de los políticos. Un buen sistema de evaluación y monitoreo es un instrumento de política ya que forma parte de la atmósfera política inherente a la toma de decisiones.

Trabajar con indicadores y mediciones, no es otra cosa que evaluar y controlar. Contar con un sistema de evaluación y control contribuye a fortalecer las capacidades estatales, otorga transparencia, aumenta la legitimidad de la acción pública local y es fuente de aprendizaje y mejora permanente.

13 de octubre de 2016

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Transitando la Incertidumbre

Los jóvenes ávidos de participación buscan canalizar sus deseos de mejorar el mundo generando su espacio en instituciones que los valoren con todos sus ideales, ya no quieren ser más un simple decorado.


Estos últimos años estamos asistiendo a un cambio en la configuración del mundo y de la sociedad a una velocidad que antes nunca se había dado. El “poder” se fue democratizando: políticamente encontramos un papa que pide perdón y reyes que abdican; económicamente, nos topamos con el boom de la economía colaborativa y comunicacionalmente, las redes sociales se imponen en la vida política con más fuerza.


Pasamos de un mundo dominado por la oferta a uno manejado por la demanda. En lugar de líderes, hoy emergen seguidores; los consumidores pasaron a ser prosumidores: generadores de contenidos y creadores de ideas. Las transiciones en el mundo mudaron de crecimiento a desarrollo; de desarrollo a la felicidad; de jerarquías a mercados; de mercados a redes. Los que conservan el poder hoy tienen más restricciones para ejercerlo y son más vulnerables a perderlo.

El 2016 generó varios hechos políticos que nos hacen replantear lo que está pasando en la sociedad. El Brexit Británico con un apretado 52% a 48%, donde hubo gente que votó por salir de la Eurozona como un gesto de protesta hacia el gobierno, pensando que la permanencia ganaría. El NO al plebiscito por la Paz en Colombia por apenas un poco más de 50 mil votos y con un 60% de abstención. El outsider de Donald Trump, el candidato anti-sistema, que es capaz de romper con su propio partido, compitiendo por la presidencia de los EE.UU. Esto nos da un pequeño panorama de un contexto fragmentado, incierto y cambiante.

Por otro lado, en Latinoamérica hay una sociedad joven incipiente, que está surgiendo. Los denominados “millenials” nos hicimos adultos. Conformamos un tercio de la población actual de América Latina y se prevé que en 2025 representemos el 75% del total de la fuerza laboral mundial.

Éramos pequeños cuando cayeron las últimas dictaduras en Latinoamérica, en muchos casos crecimos con democracias débiles, marcadas por la corrupción. Somos nativos digitales, grandes consumidores de contenidos y estamos más informados que nuestros antecesores. Concebimos internet y las redes sociales como herramientas de ciudadanía digital con las cuales podemos informarnos, interactuar y manifestarnos sobre una amplia gama de temas.

No somos apolíticos. Nuestro ejercicio democrático gira en torno a valores centrales como la transparencia y la rendición de cuentas, sin excepciones. Buscamos soluciones eficientes, eficaces y sostenibles a los retos de nuestras comunidades. Esta generación está decepcionada más que con la política con los partidos políticos; y esto, en realidad, es una decepción con sus dirigentes. No cabe mejor evidencia que la frase del peronista Eduardo Duhalde: "Soy parte de una dirigencia de mierda que ha fracasado, que no prevé nada y no ha estado a la altura de las circunstancias".

El descrédito de los partidos políticos, sumado a la sensación de formar parte de un decorado de apariencia democrática, expulsa de manera irremediable a las personas más activas que se ofrecen y quieren participar. Hoy encontramos más militantes afuera que adentro y esta realidad es el reflejo de la incapacidad de la mayoría de los partidos de acoger diversidad y pluralidad, aceptando como un signo de fortaleza, y no de debilidad, la disidencia democrática.

La situación de los partidos ha coincidido con un gran ascenso de las organizaciones no gubernamentales (ONG), donde jóvenes y no tanto se comprometen, militan, defienden ideales y banderas de manera transversal y colaborativa, poniendo los objetivos antes que las personas.

La política formal ha perdido parte de su poder y su posición preeminente para ejercerlo y para representarlo. Como ciudadanos, conscientes e irritados, hemos visto cómo la política no ha respondido a los desafíos. La crisis ha dejado en evidencia a los gobiernos, a los partidos y a los líderes.

La democracia cambió, los ciudadanos cambiamos. Somos más activos y nacimos casi totalmente en democracia. Los gobiernos, como los partidos políticos, deben cambiar y adaptarse a los tiempos que corren. Es común escuchar agradecimientos hacia un gobernante que nos hizo un favor al solucionar un problema cuando ese es, justamente, su deber. Así como es nuestro deber como ciudadanos estar informados, ser responsables y participar.

No debemos conformarnos con tener democracia, sino exigir a los gobernantes que ejerzan sus funciones de esa manera. Y por otro lado, los ciudadanos alimentar y nutrir este tipo de gobierno donde todos participamos y que tan caro nos salió recuperarla.

21 de junio de 2016

Resiliencia como motor de Innovación

La primera vez que escuche el termino resiliencia fue en una clase de Derecho Ambiental en la cual se hacía referencia a la capacidad del ecosistema de absorber perturbaciones, sin alterar significativamente sus características de estructura y funcionalidad; pudiendo regresar a su estado original una vez que la perturbación ha terminado.

Según la Real Academia Española, la resiliencia es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas. Si aplicamos este concepto a una ciudad  podemos intuir los beneficios que puede representar para sus habitantes. El programa de ciudades resilientes de UN-Habitat define a las ciudades resilientes como aquellas que tienen la capacidad de recuperarse rápido de los impactos que sufre el sistema.

Esta capacidad de sobreponerse a una adversidad genera un aprendizaje, del aprendizaje nace un conocimiento, si podemos entender y aplicar ese conocimiento se convierte en el motor de la innovación. La innovación es un proceso que consiste en convertir en una solución a un problema o una necesidad, una idea creativa, la innovación puede realizarse a través de mejoras y no solo de la creación de algo completamente nuevo.

Explicado esto, ¿por dónde empezamos? La toma de conciencia suele ir precedida de alguna crisis que tenga un impacto importante sea por la afectación de población o por las pérdidas económicas. Así fue el caso de Medellín, de tocar fondo siendo la ciudad con mayores niveles de homicidio en el mundo a convertirse en una ciudad que lidera el concepto de construcción de ciudades para la vida.

Eso fue lo que convoco a 162 jóvenes de 44 ciudades de latinoamerica para participar del #ShapeLatam16 organizado por la comunidad Global Shapers que durante una semana compartieron experiencias, aprendieron, se enfrentaron a retos, diseñaron soluciones y presentaron propuestas para repensar a sus comunidades a través de la colaboración, la integración y la acción, en torno a la resiliencia, como un motor de innovación.

Recorriendo las calles de Medellín, estos jóvenes pudieron ver en terreno como estos dos adjetivos se adueñaron de la ciudad. Desde las innovaciones en desarrollo urbano como el MetroCable, un teleférico que conecta a las comunas con el centro urbano, o las escaleras eléctricas en la Comuna 13 de San Javier, la zona más pobre de la ciudad, que redujo los tiempos de traslado de sus habitantes, creando un sentido de pertenencia y una conciencia social para cuidar el patrimonio común. Algo imposible de imaginar en el pasado.
Escaleras Mecánicas de la Comuna 13
La resiliencia social la otra cara fuerte de este cambio, capacidad de las comunidades de prepararse, adaptarse y recuperarse de una crisis. Las Mujeres de Moravia que convirtieron un morro de basura en uno de los parques más lindos de la Ciudad; la Gran Colombia experiencia de un colegio que se ha convertido en un espacio de resistencia a un entorno difícil a través diferentes manifestaciones como la musica, el baile y el graffiti; la Casa de Carlota donde conocimos un grupo muy especial de diseñadores que no tienen límites para la imaginación, la creatividad, la generosidad y el amor, a pesar de sus "limitaciones" cognitivas; los jóvenes de Mentes Pensantes que han sufrido la violencia en una de las zonas más peligrosas de Medellín, que han aprendido a convertir los procesos sociales y culturales para alejarse del conflicto con juegos de gran tamaño que involucran a toda la comunidad. Todos ejemplos de como sobreponerse a pesar de todo.
Mujeres Empoderadas de Moravia.
Se puede seguir leyendo mucho más sobre el caso de Medellín googleandolo, pero hay algo que todavía no explicamos. ¿Por qué jóvenes? Como dijo Juana Botero, Secretaria de Juventud de Medellín, “los jóvenes no somos el futuro, somos el presente” es por eso que ahí estábamos viviendo el presente, entendiendo la realidad y pensando cómo mejorarla, y ¿por qué 162? También como dijo Juana: “Los jóvenes somos transformadores de nuestra sociedad. Hagamos que se escuche nuestra voz”. Si alguien puede hacer que 162 jóvenes no se hagan escuchar y sean silenciosos que me avise como se hace.

19 de mayo de 2016

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Un paso más para el Acceso

Cuando publiqué Abriendo las puertas del Gobierno dije que la Argentina se merecía debatir en el Congreso de la Nación una ley de Acceso a la Información Pública amplia que abarque a todos los poderes, y que establezca presupuestos mínimos de Gobierno Abierto y Transparencia de aplicación obligatoria para las provincias.

Bueno, el proyecto apareció. Lo presento el Poder Ejecutivo y ayer obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados con el apoyo de casi todos los bloques parlamentarios. En una inédita votación, coincidieron los representantes de Cambiemos y los diputados del Frente para la Victoria, el Frente Renovador y los del bloque Justicialistas. Sólo se opusieron los cuatro legisladores del Frente de Izquierda y se abstuvo Alcira Argumedo, de Proyecto Sur.

El acceso a la información pública es un derecho humano fundamental, consagrado en la Constitución Nacional, en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, y en el Pacto de San José de Costa Rica, y reconocido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Es una herramienta que permite ejercer otros derechos, fortalecer la participación ciudadana, la rendición de cuentas de los diferentes poderes del Estado para generar mayor transparencia y menor incidencia de corrupción. La ciudadanía podría ejercer un verdadero control de los actos de gobierno renovando la confianza que se tiene con las instituciones.

El proyecto tiene como puntos fuertes que no solo abarca al Poder Ejecutivo sino también para el Legislativo y Judicial. También incluye a todas las instituciones y organismos que reciban algún tipo de recursos del Estado como partidos políticos, universidades, empresas del estado, entre otros.

Otro punto fuerte es el de la creación del Consejo Federal para la Transparencia, integrado por un representante de cada una de las provincias y un representante de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Su función será coordinar las acciones en materia de transparencia. Un ranking nacional de transparencia y acceso a la información pública, sería una gran idea a debatir en este consejo.

Que la ley contemple regulaciones sobre lo que se denomina "transparencia activa" que se refiere a que los sujetos obligados deben mantener la información pública a disposición permanente de la ciudadanía y de forma actualizada, es otro punto a destacar.

Entre los puntos débiles que podemos encontrar es la falta de garantías suficientes de independencia del órgano encargado de hacer cumplir la ley, la Agencia de Acceso a la Información Pública, tan pedido por las organizaciones de la sociedad civil.

La iniciativa, se giró al Senado, y no creo que tendría muchos problemas en ser aprobada porque el texto original tuvo el aporte de distintos bloques opositores, lo que redundó en un texto de consenso. No por nada obtuvo 229 votos positivos frente a los 4 negativos de la izquierda.

De aprobarse en el Senado, la ley recién tendrá plena vigencia en el 2017, porque los organismos obligados por la misma tendrán un año para adecuar sus respectivas estructuras. A la espera del tratamiento en la Cámara de Senadores esperemos su correcta y rápida aplicación, ya que no es más que un deber del Estado y un derecho de los ciudadanos.

Más info:
- Proyecto completo de Acceso a la Información Pública.
- Web de la Agenda de Transparencia de las OSC.
- #AccesoALaInfo
- Mapa del Acceso a la Información Pública.

17 de marzo de 2016

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Contribuyendo a solucionar

En mi último post, Convirtiéndonos en Ciudadanos, hablé de como pasar de ser simples habitantes a convertirnos en “ciudadanos”, de convertirnos en personas activas que exigen y critican pero a la vez construyen y proponen.


Ser un ciudadano activo, un vecino al que no le es indiferente lo que sucede en su barrio, no es tan fácil. Los engorrosos procesos administrativos para realizar denuncias o quejas normalmente desmotivan a las personas a actuar.

Participar. No es una opción. Es una necesidad. Hoy tenemos herramientas para hacernos escuchar, y de forma directa.  Si vos queres, tu mensaje puede llegar a los que toman las decisiones y a tus vecinos.  El uso eficaz de la tecnología potencia nuestras ideas, nos acerca y ayuda a solucionar nuestro problemas.


No quiero que esta idea quede solamente en palabras en un blog, por eso los invito a llevar adelante esta iniciativa:

Barrios Activos, iniciativa de Kit Urbano, es un mapa interactivo y participativo en donde los vecinos tienen la posibilidad de generar reportes ciudadanos de sus barrios, votar reportes de otros vecinos y difundirlos en las redes sociales. Así, los vecinos pueden impulsar acciones vecinales y recuperar el sentido de comunidad.


Para poder reportar hay que registrarse con alguna red social (facebook o twitter) o cargando el formulario. Una vez registrado podes reportar. ¿Qué se reporta? El vecino puede reportar casos e inconvenientes sobre los diferentes servicios públicos como alumbrado, vía pública, limpieza, arbolado, arbolado, seguridad, industria, cementerios, obras, tasas e impuestos, transporte público, salud y más.


¿Cómo reporto?

La aplicación móvil la podes descargar de estos links:
- Android.
- iOS.

10 de febrero de 2016

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Convirtiéndonos en Ciudadanos


Este vídeo me despertó una idea. ¿Qué hacemos por nuestras ciudades? ¿Somos habitantes o ciudadanos? Encontré esta nota de Germán Emanuele de Poder Ciudadano. Rescate las siguientes frases:
“…ser ciudadano hoy implica ser una persona activa, sensibilizada y movilizada por lo que le pasa a sí mismo y a su alrededor..."
"Este nuevo ciudadano no actúa sólo, sino que se asocia y nutre de otros ciudadanos con las mismas inquietudes, y en otros espacios donde puede canalizar su voz y aprender cosas nuevas..." 
"Es un ciudadano que exige y critica, pero a la vez construye y propone.” 
Alessandra en el vídeo nos dice que, ella cree que si queremos cambiar cómo se ven nuestras ciudades, debemos cambiar el proceso de toma de decisiones que nos dieron el resultado que tenemos ahora.

La tecnología nos da posibilidades, la plataforma de “Meu Río”, una red de acción con más de 200 mil personas involucradas llevada adelante por Alessandra, donde por medio de distintas herramientas de movilización digitales participan de las decisiones políticas que definen el futuro de la ciudad.

Otro ejemplo de esta herramientas de empoderamiento ciudadano es la plataforma “Mi Medellín”, impulsada por el Ayuntamiento de Medellín y la Corporación Ruta N Medellín. La misma es una plataforma de co-creación ciudadana en donde las ideas y la inspiración de los ciudadanos buscan transformar la ciudad.

En Barcelona, el Ayuntamiento promovió “COINNOVACIÓ”, la cual es una plataforma de innovación y participación que tiene como objetivo que los ciudadanos colaboren con el Ayuntamiento aportando sus ideas y propuestas sobre diferentes temas y retos de la ciudad.

Muchos deben pensar, esto es imposible en Corrientes. Hay un ejemplo palpable de que no: el Eco-Parque en el Ex-Hipódromo. Este parque fue buscado, defendido y co-creado por un grupo de vecinos agrupados en la Red Vecinal Zona Norte.

Tanto las plataformas digitales como los métodos tradicionales de participación ciudadana, ya sean gestionados por los ciudadanos o los gobiernos, el uso eficaz de las mismas puede acercar a los ciudadanos, potenciar ideas, en definitiva: escuchar a los ciudadanos. Como dice Alessandra “depende de nosotros decidir si queremos escuelas o estacionamientos, proyectos de reciclaje u obras de construcción, autos o autobuses, soledad o solidaridad”. Esto es un proceso, es unirse, es compartir, es involucrarse, es querer generar el cambio.

13 de enero de 2016

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Abriendo las puertas del Gobierno

La noticia de la firma de un decreto para fomentar el “Gobierno Abierto” en la Argentina me motivo para avanzar sobre este tema. ¿Qué es esto de Gobierno Abierto? ¿Dónde estamos parados en relación a este tema?

El Gobierno Abierto u Open Goverment es un forma de gobierno, que desde su concepción originaria, procura hacer gestión pública con una perspectiva ciudadana, tecnológica, transparente y colaborativa.

Uno de los primeros en implementar esta nueva forma de gobierno fue Barack Obama firmando  el memorándum de transparencia y gobierno abierto, del mismo podemos extraer los pilares que forman la columna vertebral del Gobierno Abierto en tres ideas básicas:
a) la participación, como forma de aumentar la eficacia del gobierno y aprovechar el conocimiento distribuido y disperso en la sociedad sobre la implementación de políticas públicas (incorporar la experiencia del usuario);
b) la transparencia, con el fin de promover la rendición de cuentas y proporcionar a los ciudadanos la información sobre lo que el gobierno está haciendo; y
c) la colaboración, como forma de involucrar a los ciudadanos en la labor del gobierno.

Argentina empezó en noviembre del 2012 a trabajar con un plan de acción acompañando la iniciativa de Open Government Partnership. Alianza internacional que promueve políticas de transparencia mediante tres principios: confianza pública, sistema de transparencia y participación de la sociedad con el gobierno. La iniciativa multilateral busca que los gobiernos se comprometan a elevar los niveles de transparencia, a fomentar la participación ciudadana en los asuntos públicos y a combatir la corrupción a partir del uso de las TICs.

A pesar de esto, no hemos avanzado mucho en comparación con nuestros países vecinos, todavía no contamos con una ley de acceso a la información publica. Nos ubicamos en el ranking de Open Data Barometer en la ubicación Nº 36, superados por Uruguay (Nº 25), Brasil (Nº 21) y Chile (Nº 15). En el ranking de Open Goverment, Argentina se encuentra en el puesto Nº 44, superada en este caso por Brasil (Nº 38), Uruguay (Nº 21), y Chile (Nº 18).

En el país podemos encontrar más iniciativas de gobierno abierto a nivel local que a nivel provincial. El caso estrella es el de Bahía Blanca, siendo reconocido a nivel internacional. A nivel provincial hay muy pocos casos y con casi nula información. Tomando un informe de Chequeados sobre la transparencia fiscal de las provincias, solo 3 provincias lograrían un aprobado.


Cippec publicó ayer una nota en su fan page donde dice que con "intuir que las políticas son acertadas e inclusivas no alcanza, hay que demostrarlo", para eso hay que realizar un seguimiento y monitoreo de las mismas. ¿Qué hacemos con los resultados de las mismas? En este caso las oportunidades que nos brinda el Gobierno Abierto para que los ciudadanos puedan enterarse realmente de los beneficios o no de una política pública y puedan participar activamente de su modificación o co-creación. Es un camino acertado o no es el fin último de las mismas beneficiar o mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Creo que la Argentina se merece el debate en el Congreso de la Nación de una ley de Acceso a la Información Pública amplia que abarque a todos los poderes, y que establezca presupuestos mínimos de Gobierno Abierto y Transparencia de aplicación obligatoria para las provincias. Esto mejoraría indudablemente las participación y el control por parte de la sociedad, generando un mejor debate sobre las políticas públicas con mayores fundamentos.

Las herramientas que ofrece esta nueva forma de gobernar son vitales para la gobernabilidad democrática y la legitimación de la autoridad pública, los ciudadanos estarán más y mejor informados, conscientes y pendientes de lo que en verdad sucede en la Administración Pública y su entorno, y en consecuencia serán más exigentes, logrando que el Estado se comprometa a ser más eficiente en el uso de sus recursos.



Algunos links de interés: